Vivienda asequible, regulación de la desinformación y participación en las políticas públicas, entre el decálogo de recomendaciones de un informe para reforzar el actual sistema democrático

    • El próximo 16 de julio se presenta en el Círculo de Bellas Artes de Madrid un informe del Consejo de la Juventud de España y el Comisionado para la Celebración de los 50 años de España en libertad que constata que la democracia es para las personas jóvenes el mejor sistema posible
    • El estudio alerta sobre el aumento de la polarización, el distanciamiento respecto a la clase política y el impacto en la salud mental derivado del sentimiento de incapacidad que experimentan las personas jóvenes para participar en la vida política
    • El informe forma parte del proyecto DemocraZia con Z, una iniciativa impulsada por el CJE y España en libertad. 50 años, para reforzar la participación política y social de la juventud y reivindicar su papel como actor esencial para el futuro de la democracia

Madrid, 16 de julio  Un informe del Consejo de la Juventud de España (CJE) y el Comisionado para la Celebración de los 50 años de España en libertad del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática subraya que la democracia sigue siendo, para las personas jóvenes, el mejor sistema posible y un ideal deseable, pero advierte de que la crisis de la vivienda, la falta de perspectivas de futuro y el auge de la desinformación están deteriorando su confianza en el funcionamiento del actual sistema político y sus instituciones. El estudio Entre el cuestionamiento y el cambio: Discursos de la juventud sobre la democracia en España, que se presenta el próximo 16 de julio en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y a través de streaming, expone que la juventud percibe que las instituciones no están dando respuesta a sus principales problemas y destaca cómo las personas jóvenes se sienten incapaces de influir para mejorar el funcionamiento de la democracia. 

El informe no quiere, sin embargo, quedarse en el diagnóstico y, por ello, se acompaña de un decálogo de medidas como punto de partida para futuras discusiones y puesta en marcha de nuevas políticas públicas que intenten contrarrestar las problemáticas identificadas. El documento reúne, como políticas públicas urgentes, las siguientes propuestas:

  1. Soluciones habitacionales para las personas más vulnerables y para quienes no disponen en el patrimonio familiar de vivienda en propiedad.
  2.   Alquiler asequible a través de regulación, limitación y reducción de precios, como principal vía de acceso a la emancipación para la población joven.
  3.   Rebaja hasta los 18 años de la edad mínima para acceder al Ingreso Mínimo Vital (actualmente se encuentra en los 23 años sin condicionantes especiales como hijos al cargo, ser víctima de violencia de género, etcétera).
  4.   Inversión en una educación mediática adaptada al ecosistema informativo actual. 
  5. Creación de mecanismos que permitan supervisar y regular de manera efectiva los discursos de odio en redes sociales, así como la desinformación y las noticias falsas. Rendición de cuentas de los responsables del odio y la desinformación.
  6. Inversión en políticas pedagógicas respecto a valores como la igualdad y la tolerancia a la diferencia, con especial atención a los hombres jóvenes.
  7.   Inversión y dotación de espacios de reunión presencial de gestión juvenil, accesibles y de uso libre, donde se pueda fomentar una socialización gratuita y autónoma.
  8.   Incorporación de menores de 30 años en la toma de decisiones y elaboración de políticas públicas que aborden las problemáticas de este grupo de edad.

Un modelo que sigue siendo el preferido y un descontento que nace de las condiciones materiales

La juventud siente una amplia distancia con la política institucional. Pese a reconocer la existencia de mecanismos formales de democracia como la libertad de expresión, la alternancia política o el voto, es crítica con el sistema actual, al que no considera plenamente democrático en la práctica, por la sensación de falta de rendición de cuentas por parte de políticos y partidos, así como por su incapacidad de representar a la ciudadanía, defender sus intereses y responder a sus demandas. Sin embargo, mantiene una valoración positiva de los derechos y libertades que garantiza la democracia, especialmente del voto, que consideran un deber ciudadano y una herramienta imprescindible para preservar el horizonte democrático y evitar una regresión política.

Para la comisionada para la Celebración de los 50 años de España en libertad, Carmina Gustrán, este informe demuestra que “el descontento de la juventud frente al actual sistema democrático no es algo exclusivo de la población más joven, sino que se recoge también en otras franjas de edad, como la de personas de 35 a 44 años, y, sobre todo, no conlleva la impugnación del sistema, sino, en la mayoría de los casos, un deseo de hacerlo más participativo, más abierto, más operativo, más democrático “de facto”. 

Aunque son muy críticas con el funcionamiento actual de las instituciones, las personas jóvenes no cuestionan la democracia como modelo político ni existe un consenso para sustituirla por otro sistema. Si bien emergen diferentes posiciones, que van desde las demandas de regeneración democrática hasta formas de participación más directa o la priorización de una visión más técnica de la política, todas ellas parten de la voluntad de mejorar una democracia que consideran insuficiente para responder a los problemas de la ciudadanía. “La democracia no se experimenta únicamente el día de las elecciones, se experimenta también cuando una persona puede emanciparse, acceder a un empleo digno, desarrollar un proyecto vital o confiar en que el esfuerzo tendrá una recompensa razonable. Las condiciones materiales constituyen una dimensión esencial para el ejercicio efectivo de la ciudadanía plena” afirma Pilar Blasco, vicepresidenta del Consejo de la Juventud de España.

Estas percepciones se enmarcan en un contexto de malestar estructural vinculado a las dificultades de acceso a la vivienda, la precariedad laboral y la saturación digital, que han provocado en la juventud un miedo al futuro y la sensación de vivir en un estado constante de incertidumbre. Como consecuencia, muchas personas jóvenes no solo miran el futuro con pesimismo, sino que dudan de que su situación pueda mejorar. Esa falta de expectativas alimenta la percepción de que su participación tiene escasa capacidad para transformar la realidad, lo que acaba debilitando su implicación política.

 

Participar sí, pero con pocas expectativas de cambiar las cosas

En este sentido, la protesta y, sobre todo, el voto se consideran herramientas de participación necesarias, aunque con una capacidad limitada para influir en las decisiones políticas, al tratarse de mecanismos concentrados en el momento electoral y con poca capacidad para condicionar lo que ocurre durante la legislatura. Respecto al resto de formas de participación, las más cercanas a la juventud pasan por prácticas individuales como mantener un estilo de vida que refleje los valores propios o la presencia en redes sociales. También aparecen en el estudio formas de participación asociativa que, aunque no siempre se nombran como políticas, sí implican sentimiento de comunidad, agrupación colectiva y producción de criterio.

Desde las instituciones debemos plantearnos cómo promover la participación informada de la ciudadanía en la política, especialmente de los sectores más jóvenes. Necesitamos más espacios para el encuentro, la reflexión, el análisis y la discusión; necesitamos canales de información fiables y no sujetos a los intereses de pequeños grupos privilegiados (altamente ideologizados); necesitamos mecanismos para acercar la práctica política al día a día de la población; necesitamos hablar de derechos de la ciudadanía pero también de responsabilidades y de participación activa. Ante las críticas al actual sistema democrático, trabajemos por más (y mejor) democracia”, ha añadido Gustrán. 

Del mismo modo, desde el Consejo de la Juventud de España, Blasco afirma que “la juventud no ha dejado de implicarse en la vida colectiva, ha adaptado sus formas de participación a un nuevo contexto y a las barreras que encuentra para hacerlo a través de los canales tradicionales. Ante la desconfianza hacia unas instituciones percibidas como poco transparentes, demanda una democracia con mayor rendición de cuentas y más oportunidades para la participación activa”.

 

Desinformación, pensamiento crítico y polarización

El estudio refleja que mantenerse informado constituye una aspiración ampliamente compartida entre la juventud, al tiempo que evidencia una profunda crisis de credibilidad en la esfera pública. La búsqueda de un criterio propio ocupa un lugar central en la relación de las personas jóvenes con la información, más allá del discurso político presente en el entorno familiar, los medios de comunicación o las redes sociales, que constituyen el principal canal de acceso a noticias y actualidad política.

No obstante, las personas jóvenes son conscientes de los riesgos que entraña acceder a la información a través de redes sociales y alertan de la saturación de información y la dificultad para discernir entre lo que es real y lo que no. Por el contrario, valoran la información procedente de medios de comunicación verificados y los formatos largos, aunque señalan sus intereses políticos y económicos. En definitiva, consideran que desarrollar un pensamiento crítico es la mejor herramienta para relacionarse con la información y con la política.

Asimismo, el acceso a la información no es solo deseable, sino que se considera un argumento de autoridad para desacreditar al adversario político. Ello se relaciona con la fuerte polarización observada entre los participantes del estudio, que en muchas ocasiones aseguran sufrir para hablar de política con personas situadas en posiciones opuestas, a las que consideran, además de una amenaza, desinformadas. El adversario es alguien que repite bulos, consume malas fuentes, vota por inercia o se deja arrastrar por los discursos de redes sociales, partidos políticos, la familia o la televisión. La consecuencia es una creciente desconfianza hacia la capacidad de otros ciudadanos para tomar decisiones políticas bien informadas.

 

Un proyecto para fortalecer la participación juvenil

El informe Entre el cuestionamiento y el cambio: Discursos de la juventud sobre la democracia en España, se enmarca en el proyecto DemocraZia con Z y se trata de un estudio cualitativo que amplía los resultados del Informe Juventud en España 2024 del INJUVE a partir del análisis de los discursos y percepciones de jóvenes de entre 16 y 29 años de diferentes posiciones sociales, clases, géneros, orígenes, territorios e identificaciones ideológicas. Su objetivo es profundizar en la relación cotidiana, emocional y política que la juventud mantiene con la democracia, sus instituciones y las distintas formas de participación.

La investigación, realizada en el primer semestre de 2026 y coordinada por DÁTIL, ha incluido 11 grupos de discusión, 6 entrevistas con jóvenes de diferentes posiciones sociales, clases sociales, género, origen, racialización, territorios, identificaciones ideológicas y edades, entre 16 y 29 años. En el diseño se ha intentado aplicar un enfoque interseccional que se ha pretendido que fuera lo más inclusivo posible, aunque no está exento de limitaciones. Puede ampliarse la información tanto en el informe general como en su anexo metodológico.

A su vez, DemocraZia con Z es un proyecto pionero del Consejo de la Juventud y del Comisionado para la Celebración de los 50 años de España en libertad que busca codiseñar iniciativas y políticas públicas especialmente destinadas a la juventud con la propia gente joven, así como reforzar las estructuras de participación juvenil que permitan una implicación más efectiva de los jóvenes en la vida política y social. Este proyecto tiene tres partes: la realización del citado informe, una serie de herramientas pedagógicas y de incidencia política para trabajar con jóvenes desde las instituciones (ayuntamientos, centros educativos, entidades de la sociedad civil…) y la realización de catorce eventos por todo el territorio que reactivan la participación juvenil en sus respectivas Comunidades Autónomas a partir del trabajo conjunto con asociaciones diversas y que promueven lugares para el encuentro, la celebración y la reflexión.

Para más información:   

Laura I Sánchez   | Técnico de Comunicación Democrazia con Z | 602 25 58 62 | lauraisanchez@cje.org 

Sara González Iglesias | Comunicación del Comisionado de la Celebración de los 50 años de España en libertad | 697 41 40 23 | sara.gonzalez@correo.gob.es

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