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El Consejo de la Juventud de España presenta la primera herramienta para que las políticas públicas no olviden a las generaciones jóvenes

  • El Youth Test se propone como una herramienta clave para evaluar el impacto de las políticas públicas en la juventud y garantizar que las generaciones futuras sean tenidas en cuenta en la toma de decisiones. 

Madrid, 7 de octubre de 2025El Consejo de la Juventud de España publica hoy Youth Test: hacia un Informe de impacto intergeneracional, una guía práctica para implantar en España la propuesta del EU Youth Test y garantizar que todas las políticas públicas se evalúen por su impacto en la juventud y en las generaciones futuras. El documento es el resultado de un proceso de adaptación técnica y participativa liderado por el CJE, redactado por Enrique Hernández-Diez, y cuenta con el apoyo financiero de la European Youth Foundation del Consejo de Europa. 

La presentación de esta guía llega en un momento en el que las decisiones públicas tienen efectos especialmente marcados sobre la vida de las personas jóvenes. Las cifras macroeconómicas y sociales muestran que la juventud española sigue soportando tasas de paro muy elevadas en comparación con la media europea, con fuertes desigualdades según edad, estudios y territorio, lo que condiciona proyectos de vida como el acceso a la vivienda o la estabilidad laboral. La tasa de paro juvenil continúa siendo una de las más altas de la UE y la evolución de la emancipación refleja que una proporción muy amplia de jóvenes permanece en el hogar familiar. Al mismo tiempo, el mercado del alquiler registra subidas sostenidas que tensionan aún más la capacidad de emancipación y acentúan la necesidad de políticas públicas que incorporen criterios de justicia intergeneracional. 

La guía que hoy publica el CJE va más allá de la mera traslación de un modelo europeo: propone un procedimiento estructurado en cinco pilares que permite activar el análisis cuando convenga, articular procesos de participación de alta calidad, realizar un análisis técnico riguroso con evidencias, proponer medidas de mitigación y rendimiento para reducir impactos adversos y garantizar la máxima transparencia y rendición de cuentas durante todo el proceso. Para facilitar decisiones prácticas, la guía incorpora herramientas concretas como un barómetro de temas, un plano demográfico y zonas de alerta para identificar colectivos vulnerables y un mapa de alcance territorial que ayuda a dimensionar la afectación por provincias o territorios. Estas herramientas permiten decidir con criterios objetivos el nivel de esfuerzo y recursos que merece cada análisis. 

El diseño participativo es un eje central del documento. La metodología propuesta sitúa a la juventud, tanto general como asociada, en el centro del proceso, con mecanismos que combinan consultas abiertas y grupos operativos especializados, bolsas de perfiles técnicos y criterios claros para medir la calidad de la participación. De ese modo se evita que la participación sea simbólica y se garantiza que las aportaciones juveniles influyan en las decisiones finales, en especial cuando las medidas afecten de forma diferencial a colectivos en situación de vulnerabilidad. 

La implantación del Youth Test aporta beneficios claros para las administraciones y para la sociedad en su conjunto. Para las administraciones supone mejorar la calidad normativa, ya que obliga a analizar la proporcionalidad y eficacia de las medidas antes de su aprobación. Para la sociedad reduce el coste social de políticas mal diseñadas, fomenta la cohesión intergeneracional y fortalece la legitimidad democrática al integrar voces que normalmente están infrarrepresentadas en los procesos de decisión. Además, la propuesta del CJE está alineada con el impulso europeo para institucionalizar un Youth Test a nivel de la UE y con experiencias ya desarrolladas en otros países, lo que facilita el intercambio de evidencias y buenas prácticas. 

En palabras de Sara Villodre, Vicepresidenta segunda del CJE: «Las políticas se deciden sin las generaciones jóvenes, aunque somos quienes más tiempo viviremos con sus consecuencias. Y cuando por fin nos dan un asiento en la mesa, suele ser simbólico: el menú ya está decidido. No queremos simplemente ocupar una silla, necesitamos poder elegir qué se sirve». 

Contacto para medios: 

Macarena Ramos Ruiz   | Técnico de Comunicación   | 626 37 11 27 - mramos@cje.org   

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