Notas de prensa

Sólo el 20,8% de las personas jóvenes de nuestro país ha conseguido emanciparse

- Los jóvenes necesitan compartir piso para emanciparse. Sólo el 15,7% de las personas jóvenes emancipadas vive sola

- Los y las jóvenes deberían cobrar un 95,44% más de lo que cobran para poder comprar una vivienda

Observatorio de Emancipación nº 10 (primer semestre de 2015)
(29 de febrero de 2016)
La emancipación de las personas jóvenes en nuestro país sigue siendo una utopía. Así lo demuestran los datos que el décimo boletín del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España (CJE), correspondiente al primer semestre de 2015, pone sobre la mesa. Sólo el 20,8% de la población menor de 30 años está emancipada, es decir, casi el 80% sigue viviendo con sus padres. Es más, los jóvenes necesitan compartir piso para comenzar un proyecto de vida propio, tan sólo el 15,7% de las personas emancipadas en esta franja de edad consigue vivir sola. Así, las principales causas de este preocupante retraso en la emancipación de los y las jóvenes es su frágil situación en el mercado laboral y las duras condiciones del mercado de la vivienda, inaccesibles, hoy por hoy, para el nivel adquisitivo de la mayoría de las personas de entre 16 y 29 años.

Si empezamos analizando el empleo, podemos concluir que la precariedad reflejada en la temporalidad, la parcialidad y la sobrecualificación siguen caracterizando el empleo juvenil. En primer lugar nos encontramos con que la tasa de paro de las personas menores de 25 años alcanza el 49,2%. Si hablamos de personas entre 25 y 29 años, alcanza el 28,4%, y entre 30 y 34 años, el 22%. En segundo lugar, más de la mitad de la población joven ocupada de menos de 30 años, en concreto el 53,4%, tiene contratos temporales, de los cuales un 44,9% son de menos de un año de duración. El colectivo que padece más la temporalidad laboral es el de los jóvenes de 16 a 24 años, el 68,9% y de ellos el 47,7% tienen una duración menor de un año. Por otra parte, el 27,6% de los de menos de 30 años tiene una jornada a tiempo parcial y son las mujeres y las personas de 16 a 24 años los que más sufren esta parcialidad. Por último, si hablamos de sobrecualificación, el 55,8% desempeña trabajos de menor cualificación a la que realmente posee. De nuevo, las mujeres jóvenes son el colectivo más afectado, alcanzando el 62,4%.

El segundo aspecto de estudio, el acceso a la vivienda por parte de los y las jóvenes, tampoco ofrece cifras más optimistas y esperanzadoras: una persona joven debería destinar el 58,6% de su salario para poder adquirir una vivienda en propiedad; debería cobrar un 95,44% más de lo que cobra; o que la superficie máxima a la que puede aspirar es de 51,2 metros cuadrados.

Victor Reloba, responsable del Área Socioeconómica del Consejo de la Juventud de España, ha destacado que “detrás de estas cifras hay una realidad insostenible que pone a gran parte de la juventud en riesgo de pobreza” y ha reclamado a las fuerzas políticas “que trabajen en una legislación laboral que garantice un empleo decente, en línea con las recomendaciones internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”. Así mismo, el CJE denuncia que “sin políticas de vivienda se les está negando un proyecto de vida a la mayoría de la juventud, atrapada en la maraña de empleos precarios y temporales que caracterizan a nuestro modelo productivo, profundamente dependiente del turismo y la hostelería”.

Observatorio de Emancipación nº 10 completo

Imagen: Víctor Reloba, responsable de la Comisión Especializada Socioeconómica del CJE (derecha) y Joffre López (sóciólogo)