Notas de prensa

La pandemia hunde la emancipación juvenil: solo el 17,3% de las personas jóvenes viven emancipadas, el peor dato desde el año 2001

  • Dos de cada diez hogares jóvenes tienen a todos sus miembros en paro
  • La tasa de paro juvenil es el doble que la del resto de la población
  • Uno de cada cinco jóvenes está en riesgo de pobreza y/o exclusión social
Madrid, 25 de noviembre de 2020 – El Consejo de la Juventud de España (CJE) ha presentado este jueves 26 de noviembre la última edición del Observatorio de Emancipación Juvenil, correspondiente al primer semestre de 2020 y el primero que recoge cómo ha afectado la crisis económica generada por la pandemia de la COVID19 en la situación socioeconómica de las personas jóvenes en España.

El parón económico generado por la COVID19 ha golpeado con dureza la juventud española, que todavía no se había recuperado por completo de la anterior crisis económica.

Así se desprende de los datos recogidos en el Observatorio de Emancipación Juvenil, que reflejan los peores niveles de emancipación desde el año 2001: solo el 17% de las personas jóvenes españolas viven emancipadas. La caída en la tasa de emancipación ha sido la más profunda desde 1988 pero no ha afectado por igual a todas las CCAA.

Las causas que explican el empeoramiento de los datos de emancipación juvenil se encuentran en el empeoramiento de la situación laboral de la juventud española. 

La pandemia ha afectado especialmente al mercado laboral de las personas jóvenes, caracterizado por la temporalidad y la terciarización por lo que el cierre de este sector económico ha hecho que se alcancen datos sin precedentes en la serie histórica de la EPA.

Como refleja el estudio, actualmente solo 3 de cada 10 jóvenes tiene un empleo y al menos un tercio de las personas jóvenes con empleo se encuentran en situación de ERTE. Los datos de empleo serían aún peores de no ser por la red de seguridad que han supuesto los ERTE ya que la juventud ha sido el colectivo de edad más beneficiado. Así, mientras que el 24% de las personas trabajadoras mayores de 30 años se han acogido a un ERTE durante la pandemia, entre las personas jóvenes trabajadoras esta cifra alcanza el 29,6%, indicando la necesidad de seguir manteniendo esta medida para no dejar atrás a la juventud.

La destrucción de empleo generada por el parón económico ha hecho descender el número de jóvenes con un contrato temporal un 26%, provocando una reducción de la temporalidad, que se sitúa en el 49%, niveles que no se alcanzaban desde la crisis de 2008. Sin embargo, no se debe a causas positivas. La reducción de la tasa de temporalidad es producto de la mayor destrucción de empleo temporal, un tipo de contrato que no se ha visto beneficiado de la puesta en marcha de los ERTE.



En cuanto a la tasa de paro juvenil, dobla la del resto de la población: 30% entre 16 y 29 años, mientras que entre 30-34 años es de 17,3% y a partir de 34 años es de 12,2%. 



Otra consecuencia del parón económico es que la tasa de inactividad laboral ha alcanzado el 52%, la cifra más alta desde 2002, año en que la EPA empezó a recoger dicho dato, multiplicándose por 6 el número de jóvenes inactivos respecto a 2019 Más de la mitad de las personas jóvenes actualmente no trabajan ni buscan activamente empleo por las dificultades para llevar a cabo dicha búsqueda de empleo y por el desánimo que generan las expectativas negativas de la situación económica.



Como consecuencia de esta precariedad laboral, nos encontramos con que la juventud española se encuentra cada vez en una posición más difícil para acceder a una vivienda. El salario medio de las personas jóvenes con empleo en España es de 11.682,91€ anuales (973€ al mes). Los bajos salarios de la juventud hacen que una persona joven trabajadora tuviera que destinar el 93% de su salario al alquiler si quisiera vivir de manera independiente sin compartir vivienda, superando ampliamente la recomendación de no destinar más del 30% del salario para garantizar la sostenibilidad financiera, lo que obliga a la mayoría de los jóvenes a compartir piso



La combinación de altos niveles de paro, bajos salarios y elevados precios del alquiler tiene graves consecuencias para las personas jóvenes: el 20% de los hogares jóvenes tienen a todos sus miembros en paro actualmente y 1 de cada 5 jóvenes se encuentra en riesgo de pobreza y/o exclusión social.



Ante la situación de emergencia social que padece la juventud española el Consejo de la Juventud de España propone regular el precio del alquiler en las zonas tensionadas para que la juventud, y el resto de población, pueda acceder a una vivienda digna con el 30% de su salario. Es urgente igualar los criterios de obtención del Ingreso Mínimo Vital de la juventud con el resto de la población, no es coherente limitar el acceso del colectivo por edad con más riesgo de pobreza.

También es un momento crucial para reformula Garantía Juvenil y acercarla a la juventud para formarla y orientarla. Por último, es crucial hacer un buen seguimiento a la aplicación y evaluación del Plan de Choque por el Empleo Joven para que sea útil para los jóvenes.