Notas de prensa

El Consejo de la Juventud de España reclama un nuevo marco legislativo que acabe con la precariedad laboral del colectivo joven

1º de Mayo. Día Internacional del Trabajo
El empleo es, a día de hoy, una de las mayores preocupaciones que tiene la juventud de nuestro país debido fundamentalmente a la precariedad de las condiciones laborales que impiden la emancipación y, por tanto, el desarrollo de un proyecto de vida propio e independiente. Así es, la ausencia de trabajo o la precariedad del mismo, traducida en temporalidad, parcialidad y sobrecualificación, son las dos circunstancias que definen la relación del colectivo joven con el mundo laboral.
Los números confirman esta realidad. Según datos de la última EPA (Encuesta de Población Activa), correspondiente al primer trimestre de 2016, la tasa de paro de las personas menores de 25 años alcanza el 46,5%. Asimismo, si hablamos de temporalidad, por franjas de edad, vemos que de 16 a 19 años, el 90,8% de las mujeres y el 85,4% de los hombres tienen un contrato temporal, de 20 a 24 años, el 69,5% de las mujeres y el 67,2% de los hombres y, entre 25 y 29 años, el 46,6% de las mujeres y el 45,1% de los hombres. Por otra parte, la parcialidad afecta al 70,83% de las mujeres y al 44,7% de los hombres de 16 a 19 años, al 46,8% de las mujeres y al 31,8% de los hombres de 20 a 24 años y al 28,51% de las mujeres y al 17,3% de los hombres de 25 a 29 años. Por último, el último informe del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España, que analiza el primer semestre de 2015, nos ofrece datos de sobrecualificación: el 55,8% de las personas menores de 30 años desempeña trabajos de menor cualificación a la que realmente posee. De nuevo, las mujeres jóvenes son el colectivo más afectado, alcanzando el 62,4%.

Esta situación que dibujan claramente los datos hace que hoy, 1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo, el Consejo de la Juventud de España (CJE) reclame un cambio de modelo. El CJE  apuesta por un modelo económico basado en la productividad, la formación de trabajadores y trabajadoras y la inversión en I+D+i, como única fórmula para lograr la competitividad necesaria para recuperar y mantener nuestro Estado de Bienestar. En este sentido, el CJE quiere aprovechar la fecha que hoy se conmemora y el momento político que vivimos para proponer a todas las fuerzas, coaliciones y partidos un compromiso firme por el empleo de calidad mediante un nuevo marco legal que rebaje la temporalidad y la parcialidad no deseada, que controle el uso de becas y prácticas y que asegure la obtención de salarios dignos.

El 1º de Mayo es una oportunidad para demandar un sistema productivo más justo, unas relaciones equilibradas entre la riqueza y la fuerza del trabajo, unas condiciones dignas y con derechos y una legislación que garantice un empleo decente y seguro. Pero también es una oportunidad para homenajear a todas las personas que han luchado durante años por los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, por una jornada, un salario, por el derecho a la huelga, por el derecho a negociar colectivamente y a poder sindicarse. Una jornada, en definitiva, para la reivindicación, la celebración y la lucha.