Notas de prensa

El Consejo de la Juventud de España reprueba las declaraciones del ministro de Exteriores y sostiene que la falta de oportunidades en España obliga a la juventud a emigrar

El Consejo de la Juventud de España (CJE) considera inaceptables las declaraciones realizadas ayer por el ministro de Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis, negando el problema de emigración juvenil que sufre España desde que empezó la crisis por la falta de oportunidades para la población joven que hay en nuestro país. El CJE recuerda que no es la primera vez que el Gobierno se manifiesta en este sentido y cree que el Ejecutivo debe reconocer la realidad para tomar medidas que frenen la emigración forzosa y favorezcan un mercado laboral que permita regresar a quienes se han tenido que marchar a otro país en busca de trabajo, que se sienten insultados con este tipo de declaraciones, como muestra un estudio de la Fundación 1º de Mayo sobre los discursos de la juventud emigrada (2013).
El Consejo de la Juventud de España recuerda que la población joven española mantiene un flujo migratorio negativo y esta tendencia no ha variado durante los años de crisis. La franja de edad más proclive a marcharse es la de 25 a 34 años, es decir, la de jóvenes que han terminado sus estudios y no han encontrado empleo (junto al colectivo no joven de 34 a 44 años), que sigue con un saldo negativo mayor que en el periodo 2008-2010, cuando se empezó a visibilizar el problema de la emigración gracias a la actividad de colectivos de jóvenes emigrados como Marea Granate. El CJE subraya que el año pasado 21.976 jóvenes de 15 a 29 años y  14.263 de entre 30 y 34 años emigraron a otro país. Asimismo, los datos provisionales de 2016 indican que otros 11.067 jóvenes más, de 15 a 29 años, y 6.994 de 30 a 34 años se han ido a vivir a otro país en este año. Para el Consejo de la Juventud de España, estos datos no contabilizan de forma realista la emigración forzosa. De hecho, la metodología del INE se fundamenta en el recuento de las bajas del padrón por parte de los nacidos en España y dichas bajas se producen sólo si los emigrados se dan de alta en los consulados de España en el exterior. A juicio del CJE, puesto que la gran mayoría de los españoles que emigran al extranjero no se registran en los consulados de los países de acogida, la estimación del INE resulta ser extremadamente a la baja. Sin embargo, un cálculo más realista de la emigración juvenil hacia el extranjero es el estudio realizado por el INJUVE (2014) que estima que 218.000 jóvenes españoles emigraron entre 2009 y 2013.

El Consejo de la Juventud de España resalta las negativas consecuencias de la emigración después de que la sociedad española haya invertido en la educación de sus jóvenes, para luego restringirles derechos sanitarios o dificultarles ejercer su derecho a voto cuando emigran. Victor Reloba, responsable del área socioeconómica del CJE, declara que “nosotros y nosotras queremos poder desarrollar ahora un proyecto de vida propio en nuestro país y trabajar en nuestra tierra para devolver el esfuerzo y la inversión que se ha hecho en nuestra generación, algo que se vuelve imposible en la actual coyuntura. Si se rompe la solidaridad intergeneracional y las personas jóvenes no tenemos oportunidades de encontrar trabajo, las consecuencias repercuten en el conjunto de la sociedad”. En este sentido, el Informe Juventud Necesaria realizado por el CJE el año pasado deja patente que, de no frenar la tendencia migratoria, su coste entre 2014 y 2024 ascenderá a 57.287.328.000 de euros, el equivalente a más de 14 veces el presupuesto de Sanidad para 2016.

Por todo ello, el Consejo de la Juventud de España critica la frivolidad del ministro de Exteriores al señalar que “el Gobierno no ha expulsado a los jóvenes”, que “irse fuera enriquece” y “no es una tragedia” separase de familiares, amigos y seres queridos. El CJE reprueba estas lamentables declaraciones y sostiene que “la juventud española no emigra por inquietud, como dice el ministro, ya que la inquietud la causa la precariedad laboral y la falta de oportunidades que vivimos aquí y que nos convierten en el colectivo con mayor riesgo de pobreza”, manifiesta Víctor Reloba. Ante esta situación, que afecta al 38,2% de la juventud, el Consejo de la Juventud de España concluye que sólo se puede hablar de emigración forzosa y, por lo tanto, “no es de recibo que uno de los responsables del Gobierno reste importancia a esta situación que causa angustia a miles de familias en nuestro país”, sentencia Reloba.