Notas de prensa

El Consejo de la Juventud de España reclama medidas urgentes para combatir la precariedad del empleo juvenil

7 de octubre: día Mundial por el Trabajo Decente
Con motivo de la celebración del día Mundial por el Trabajo Decente, el Consejo de la Juventud de España (CJE) subraya que, debido a las malas condiciones laborales, la precariedad y la incertidumbre marcan la realidad de las personas jóvenes. El 27,8% tiene un contrato a tiempo parcial que, en muchos casos, se ve obligado a aceptar aunque prefiera trabajar a tiempo completo. Empleos que, asimismo, no suelen ser acordes con su formación académica; de hecho, el 56,3% de la juventud trabajadora está sobrecualificada. 
Ante semejante panorama laboral, Víctor Reloba, responsable del área socioeconómica del Consejo de la Juventud de España, destaca la falta de solvencia económica de las personas jóvenes que en nuestro país “no llegan ni a mileuristas, pero ni siquiera a 900 euros al mes, lo que provoca que uno de cada cuatro jóvenes esté en riesgo de pobreza”. La precariedad, marcada por la temporalidad, los contratos a tiempo parcial y la subocupación, todo ello asociado a los bajos salarios, no permite a las personas jóvenes desarrollar su proyecto vital y, en muchos casos, no cubre las necesidades básicas. En consecuencia, sólo el 10% de jóvenes con mayores salarios podría emanciparse en condiciones dignas, justo en el límite del umbral de sobreendeudamiento.

El Consejo de la Juventud de España lamenta que los nuevos empleos generados entre la población joven en los últimos meses, con los que el Gobierno en funciones se muestra optimista ante la recuperación económica, no alcanzan, en la mayoría de los casos, las condiciones del empleo decente y por tanto no suponen una mejora de la calidad de vida la juventud. En concreto, el 92,5% de los nuevos contratos firmados son temporales y la tasa de subocupación, es decir, el porcentaje de personas jóvenes que trabajan menos horas de las que quieren y necesitan, alcanza el 18,7%.

Para el Consejo de la Juventud de España es urgente aplicar medidas que acaben con la precariedad del empleo juvenil, reclama una supervisión efectiva de las becas y prácticas para evitar abusos, y demanda, además, una la subida del salario mínimo que alcance los 1000 euros mensuales en 2018.  "Llamamos empleo a cualquier cosa, cuando lo que necesitamos es trabajo decente. Trabajan más jóvenes, pero trabajan para ser pobres, somos el rango de edad con mayor riesgo de exclusión social",  ha declarado Reloba.