Notas de prensa

El Consejo de la Juventud de España reclama más medidas para erradicar la MGF, una de las expresiones más graves de la violencia de género

6 de febrero: Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina
5 de febrero de 2016. Con motivo de la celebración mañana, día 6 de febrero, del Día Internacional para la Erradicación de la Mutilación Genital Femenina (MGF), el Consejo de la Juventud de España (CJE) condena esta práctica que considera una de las expresiones de violencia contra las mujeres más grave que existe en el mundo y más complicada de erradicar al estar arraigada en culturas donde no se percibe como un atentado contra los Derechos Humanos de las mujeres. En cumplimiento de la resolución aprobada por la ONU en 2012 en contra la MGF, el CJE insta a las instituciones a emprender campañas de sensibilización para que esta costumbre deje de ser considerada un hecho cultural y se vea como lo que es, una agresión a la libertad y a la salud de las mujeres que hay que erradicar.  
El Consejo de la Juventud de España recuerda que la mutilación genital femenina (MGF) incluye todas las operaciones que, de forma premeditada y por motivos no médicos ni racionales, turban o hieren los órganos genitales femeninos afectando gravemente a la sexualidad y a la salud de mujeres y niñas.  Para el CJE, es un cruel reflejo de la desigualdad de género que trata de impedir el placer femenino a través de la sexualidad, además de una práctica muy peligrosa que no sólo sitúa al borde de la muerte a muchas mujeres y niñas, sino que, a largo plazo, puede generar graves complicaciones para la salud de las mujeres, problemas en el parto para aquellas que han sido objeto de esta práctica y dolosas secuelas crónicas. 

El Consejo de la Juventud de España resalta la persistencia de la ablación en pleno siglo XXI puesto que, según datos de UNICEF (2013), más de 125 millones de mujeres y niñas han sufrido algún tipo de mutilación genital en 29 países de África y Oriente Medio. Por todo ello, el CJE reclama a los entes públicos que impulsen políticas sociales, en concreto en el ámbito de la salud, formando al personal sanitario para que reconozcan los casos de MGF y pueda asesorar y tratar adecuadamente a las pacientes que hayan sufrido esta práctica.