Notas de prensa

El Consejo de la Juventud de España dice no a un sindicato de la prostitución

El CJE está en contra de una actividad que vulnera los derechos de las mujeres y solicita con carácter de urgencia al Gobierno que elabore la legislación necesaria para que el abolicionismo de la prostitución sea real y no un mero posicionamiento teóric
El Consejo de la Juventud de España rechaza la creación de un sindicato que trata de encubrir la situación de vulneración de derechos humanos que sufren miles de mujeres en nuestro país. Como entidad que persigue la igualdad de género efectiva entre hombres y mujeres, especialmente entre la juventud, apoya la derogación de la autorización del sindicato “Organización de Trabajadoras Sexuales” (OTRAS).

Ante la noticia reciente de un compromiso por el actual Gobierno de España de elaborar una ley contra la explotación sexual, el CJE insta al Gobierno y a los Grupos Parlamentarios a desarrollar, con carácter de urgencia, la legislación pertinente, prestando especial atención a la prostitución de mujeres menores de edad, que ascienden a un 62% en nuestro país (según datos de APRAMP), para que, de esta forma, el enfoque abolicionista pase de la teoría a la práctica.

“En una sociedad en la que el patriarcado es uno de los sustentos básicos, no puede hablarse de trabajo sexual como tal, sino única y exclusivamente de prostitución. Aunque la mujer lo haga por libre elección, el cliente, muy probablemente, no la vea como persona con derechos humanos sino como objeto y, por la erótica existente que es también machista, busque prácticas que no son respetuosas con la mujer que están justificadas porque ‘ha pagado’”, explica Olga Tostado, responsable de Feminismos en el CJE.  “Partiendo de que en España la prostitución no es legal, desde el CJE  creemos que no se puede legalizar un sindicato que va a luchar por los derechos de unas trabajadoras ante una empresa que no está legalizada, y compartimos el enfoque abolicionista” apunta Tostado. 

El CJE llama a todas las compañeras de las distintas corrientes del feminismo a generar un clima de sororidad y a recordar que el fin último de este movimiento es la consecución de los derechos de las mujeres y las niñas en el mundo y la lucha contra las violencias machistas.