Notas de prensa

El Consejo de la Juventud de España denuncia que la incidencia de los accidentes laborales es mayor en menores de 25 años

8 de septiembre de 2016. El Consejo de la Juventud de España (CJE) lamenta que en 2016 persistan los altos índices de siniestralidad laboral entre la población joven, según muestra la estadística del Ministerio de Empleo y Seguridad Social en su avance de datos del primer semestre de este año que revelan un crecimiento del 3,3% para el conjunto de trabajadores. Respecto a la distribución por edades, dicho avance constata que el número de accidentes laborales es más alto entre las y los jóvenes, si bien en el caso de las mujeres, los índices más elevados de siniestralidad laboral se dan, tanto en mujeres de 16 a 19 años, como entre las que tienen 50 años o más.
El Consejo de la Juventud de España (CJE) apunta a la precariedad como primera causa de los accidentes laborales, cuyo número, desde el comienzo de la crisis, ha ido ascendiendo en el conjunto del mercado laboral. Desde 2012 a 2014, el índice de siniestralidad laboral entre varones jóvenes creció un 2,8% y, entre las mujeres, el aumento fue del 12,3%. Temporalidad, contratos a tiempo parcial y subocupación no permiten –a juicio del CJE- organizar un sistema preventivo adecuado y, por el contrario, alimentan un terreno favorable a la proliferación de riesgos en el trabajo. El Consejo de la Juventud de España subraya que, además de los accidentes laborales, la precariedad provoca falta de autonomía en el trabajo y trastornos como estrés o ansiedad, por lo que las personas jóvenes también se ven expuestas en mayor medida a riesgos psicosociales.

El Consejo de la Juventud de España considera que la inestabilidad y la pérdida de derechos laborales contribuyen también al aumento de los accidentes de trabajo porque, en muchos casos, el personal no se atreve a exigir que se cumplan las normas de prevención de riesgos por miedo a perder el empleo. Por todo ello, el Consejo de la Juventud de España insiste en la necesidad de derogar las dos últimas reformas laborales y demanda la puesta en marcha de medidas legales que garanticen los derechos laborales y las condiciones dignas y de seguridad en el empleo. Asimismo, apuesta por incrementar los esfuerzos en prevención y en formación, factores fundamentales para evitar los accidentes y las muertes en el trabajo y conseguir parar la tendencia ascendente de siniestralidad laboral que vivimos en los últimos años en el conjunto de la población trabajadora