Notas de prensa

El Consejo de la Juventud de España considera vergonzoso que España se sitúe a la cabeza del paro juvenil en los países de la OCDE

Paro juvenil en los países de la OCDE
El paro juvenil en España es del 38,6% entre los menores de 25 años. Éste es el último dato hecho público por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que sitúa a nuestro país en el primer puesto del ranking de desempleados jóvenes, por delante de países como Italia, con un 35,5%, y Portugal, con un 23,8%, y muy lejos de Alemania, Islandia o Japón en los que la tasa de paro entre jóvenes no alcanza el 7%. Solo Grecia, intervenida por la Troika y con una crisis social sin precedentes, disputaba a España la pole, pero no hay datos disponibles del último periodo.
La recuperación macroeconómica en términos de PIB no se está traduciendo en una recuperación de las horas de trabajo previas a la crisis, durante la cual los menores de 40 años soportaron el 100% de la destrucción de empleo, con 3,6 millones de empleos destruidos, según el Índice ManpowerGroup.

Por tanto, es también un problema de los mayores de 25 años, cuya tasa de paro en nuestro país es del 15,6%, frente al 9,1% de media en la eurozona. Sin embargo, es cierto que se trata de una cuestión especialmente grave cuando hablamos de los menores de 25 años, franja en la que se triplica la media de la OCDE, un 38,6% frente al  11,9%. Víctor Reloba, vicepresidente y responsable del área Socioeconómica del CJE afirma que “ni los parados ni los gobernantes son el triple de tontos que en otros países, así que la explicación a tener el triple de paro es el modelo productivo de España, como país periférico y dependiente en la UE, especializado en servicios con empleos de baja calidad como el turismo y con carencias graves en sectores tecnológicos y de I+D+i”.

El CJE viene denunciando el efecto precarizador que han provocado las reformas laborales, así como la falta de diálogo y recursos en la Garantía Juvenil y la infradotación de personal de los servicios públicos de empleo, que están provocando que la iniciativa fracase en España estrepitosamente, como señalan las evaluaciones internacionales.

Para que España deje de estar en el podio de la vergüenza, el CJE considera imprescindible un Pacto por el Empleo que incluya medidas como la subida del Salario Mínimo Interprofesional hasta los 1.000 euros en 2018; la penalización de la temporalidad y la precariedad en los contratos de trabajo, así como la aprobación del Estatuto del Becario que presentó en el Congreso de los Diputados el CJE junto a Oficina Precaria; y la derogación de las dos últimas reformas laborales.