Notas de prensa

El Consejo de la Juventud de España apuesta por el asociacionismo para defender los derechos y reconocer la labor de las personas sordas

Día Internacional de las Personas Sordas
Fortalecer y expandir el asociacionismo como forma de reconocimiento y de defensa de los derechos de las personas sordas. Ésta es la apuesta del Consejo de la Juventud de España (CJE) en el Día Internacional de las Personas Sordas que cada año se conmemora en la última semana del mes de septiembre.
El Consejo de la Juventud de España quiere aprovechar esta celebración para destacar el papel, no sólo asistencial, que las entidades sociales llevan a cabo en la mejora de la situación del colectivo de personas sordas, evitando, en muchos casos, que los ajustes económicos afecten a sus necesidades, tanto económicas como humanas.

Asimismo, el CJE demanda políticas eficaces en aras de la máxima inclusividad que esquiven las discriminaciones y estereotipos implantados en el imaginario social. Por tanto, estas políticas deben huir de enfoques paternalistas, caritativos y exclusivamente asistenciales, producto de los recortes en los fondos destinados a subvenciones para entidades sociales. En este sentido, el CJE quiere hacer hincapié en el freno que suponen los recortes en I+D de investigaciones relacionadas con el mundo de las personas sordas, muchas de ellas dirigidas a minimizar las barreras sociales que les impiden una vida digna.

Por otra parte, el Consejo de la Juventud de España exige el cumplimiento del artículo 245 de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad que hace referencia al compromiso de los estados miembro de facilitar el aprendizaje en lengua de signos y el acceso sin discriminación a cualquier etapa educativa. Sin embargo, los recortes en educación aplicados en nuestro país repercuten en una menor presencia de profesorado especializado en las aulas, una peor calidad de la enseñanza y una reducción de los recursos en general destinados a evitar, entre otras cosas, el fracaso escolar.

Por último, el mundo laboral está vetado para este sector de la población. Por lo que el CJE apoya, entre otras, la demanda de las entidades sociales de aumentar el porcentaje reservado a personas con diversidad funcional en las empresas.