Notas de prensa

El 40% de las personas jóvenes con becas o en período de prácticas consideran que ocupan un puesto de trabajo

Estudio Calidad Empleo Joven, Becarios y Prácticas
Contratos precarios y temporales, becas inciertas, prácticas no laborales, sobrecualificación… Así es el empleo juvenil en nuestro país o, por lo menos, así se desprende del estudio Calidad Empleo Joven, Becarios y Prácticas, presentado por el Consejo de la Juventud de España, cuyo objetivo principal es analizar el discurso de las personas jóvenes ocupadas, sus expectativas, percepciones y realidades laborales. 
Uno de los fundamentos teóricos de este estudio es que este panorama de precariedad no es sólo la puerta de entrada de los jóvenes al mundo del trabajo sino que será la característica del nuevo modelo de empleo de por vida. Y, quizás, uno de los datos más llamativos del informe sea, justamente, la aceptación y la tolerancia de las personas jóvenes a esa precariedad: 4 de cada 10 jóvenes ocupados consideran que para encontrar trabajo es importante o muy importante estar dispuesto a aceptar cualquier trabajo.

También es destacable que el 42% de la juventud trabajadora no tiene oportunidad de aplicar sus conocimientos y capacidades o que más del 30% de titulados universitarios están desarrollando tareas laborales en un puesto de trabajo que no requiere conocimientos previos. Ambos datos nos ponen sobre aviso de una importante pérdida de capital humano y cultural. En este sentido, casi un tercio de las personas encuestadas afirma compaginar trabajo y formación. De ellas, un 56% apunta que lo hace para poder optar a un puesto de trabajo en mejores condiciones.

El informe incluye un apartado sobre becarios/períodos de prácticas. La primera conclusión es la indefinición de estos perfiles: 6 de cada 10 de las personas encuestadas creen que se trata de una oportunidad de formación y 4 de cada diez lo consideran un trabajo.  Por otra parte,  3 de cada 4 afirman que los ingresos que les supone esta actividad no cubren sus necesidades básicas. Sin embargo, llama la atención la alta consideración del colectivo joven de este tipo de formación-trabajo: casi nueve de cada diez piensan que estos períodos son útiles. Esta valoración es muy superior a la que se produce en Europa, a pesar de que las condiciones objetivas son peores. Al margen de particularidades culturales, podemos interpretar que se debe a que la situación de empleo juvenil en España es muy desalentadora y, por tanto, cualquier ocupación se considera muy positiva.


En cuanto a su futuro, las personas jóvenes ocupadas no se muestran muy esperanzadas: de las encuestadas, seis de cada diez creen que en los próximos dos o tres años tendrán que seguir trabajando en lo que sea y cuatro de cada diez ve bastante o muy probable tener que salir al extranjero para trabajar.

Otra cuestión que aborda el estudio es la conciencia laboral y de clase de las personas jóvenes que están trabajando. En este sentido, sólo 7 de cada 100 pertenecen a un sindicato. Sin embargo, 9 de cada 10 consideran que es necesario organizarse para defender el trabajo digno. Asimismo, 6 de cada 10 se han movilizado alguna vez en defensa de sus derechos laborales.

Por último, destacar que, en este contexto, el 70,8% de los jóvenes con trabajo vive con sus padres o, lo que es lo mismo, a 7 de cada 10 jóvenes que trabajan no les llega el salario para emanciparse.

Ricardo Ibarra, presidente del Consejo de la Juventud de España, ha querido destacar la gravedad de la situación del empleo juvenil y ha denunciado que “la situación socio-laboral actual infravalora el trabajo como un derecho y nos obliga a los y las jóvenes a trabajar en cualquier cosa y de cualquier manera”.

El informe, elaborado por Félix Taberna y Luis Campos, de la Consultoría Social inPactos y cofinanciado por el Fondo Social Europeo, se basa en la investigación analítica y prospectiva del nuevo modelo laboral y social surgido a partir de la crisis de los modelos anteriores a los años 80 y en el desarrollo y aplicación de una encuesta realizada, vía telefónica, a 1.000 jóvenes entre 16 y 29 años.

Informe completo
Resumen