Europa

¿Cómo está el tema sobre Europa?

¿Cómo está el tema sobre Europa?

La Unión Europea, nacida con una pretensión de estabilidad en un continente arrasado por la Segunda Guerra Mundial, está viviendo una evolución histórica sin precedentes, que ha pasado por diferentes etapas de avances y retrocesos. El proceso de integración política a escala supranacional en que se basa la Unión Europea supone un proceso singular en la historia mundial de cesión conjunta de soberanía por parte de los Estados que la integran, a fin de crear un sistema económico, político y social compartido, basado en unos derechos fundamentales que definirán los valores de una identidad europea para la ciudadanía.

Sin embargo, se trata de un proceso no exento de dificultades; pese a la vocación federalista de los primeros momentos de este proceso, la Unión Europea ha avanzado mucho más en la integración económica y monetaria que en la de aquellos aspectos políticos, en los que las desavenencias entre Estados miembros y la primacía de los intereses de cada Estado han obstaculizado los avances. Los momentos sucesivos de «ampliación-integración» no han servido para arremeter una reforma con profundidad de la estructura comunitaria, que se ha mantenido en esencia intacta como lo fue para seis Estados y como lo es en la actualidad para veinticinco. Los procesos de toma de decisiones y los tratados se ha hecho progresivamente más complejos y basados en el intergubernamentalismo, lo que ha apartado a la ciudadanía europea de los mismos y ha despertado una sensación de alejamiento de las instituciones comunitarias. Este déficit democrático, unido a la falta de desarrollo de una identidad europea y de una ciudadanía activa y democrática, han redundado en el distanciamiento del proyecto europeo, en unos momentos en los que el contexto global demanda cada vez más, una única voz europea.

La construcción europea se ha apartado de la idea originaria para buscar ser la superpotencia económica que rivalice con la estadounidense. Se hace entonces patente la necesidad de establecer una estrategia para construir un modelo social europeo basado en una Europa «más social, más transparente y más unida», que armonice las políticas sociales para favorecer la cohesión social, cuya principal diferencia con otras potencias radique en el respeto hacia los derechos humanos, la justicia social, los valores del humanismo, la democracia y la libertad.

 

Europa: construyendo la ciudadanía europea


En nuestro convencimiento de que es nuestra responsabilidad contribuir a la construcción de un modelo de Europa, más allá de la propia Unión Europea, acorde con los principios que defendemos a nivel global, participamos de los procesos que se abren en la constante evolución de la Unión Europea; procesos que nos brindan oportunidades para construir, junto a la unión económica, una unión política y social que tenga como base una identidadeuropea, basada en valores y derechos fundamentales, que no pretende suplir sino armonizar y complementar las identidades regionales y nacionales. Y es hacia el logro de esa identidad que se dirigen nuestras propuestas.