Cargando agenda

 

Revista Número 12

Revista Número 12 (diciembre 2002)

Imagen de la portada de la revista número 12 con el titular Cumbre de Johannesburgo. Otro mundo es posibleEditorial: El deterioro del medio ambiente ha aumentado alarmantemente durante el último siglo como consecuencia del crecimiento económico que ha tenido lugar en el que se ha denominado norte del planeta, a costa del estancamiento al que ha sido sometido la franja sur del mismo.

La población mundial, que aumenta de forma exponencial, alcanza la cifra de 6.000 millones de habitantes, de los que tan sólo un mínimo porcentaje disfruta de los recursos existentes, recursos que no debemos olvidar que son limitados. De estos datos surgen dos cuestiones interesantes: nos encontramos ante un problema o ante una injusta distribución de los recursos. Posiblemente se trate de una yuxtaposición de ambas circunstancias, pero lo que resulta evidente es que el actual sistema económico, que prima el beneficio y la rentabilidad económica frente a las necesidades sociales y el medio ambiente, es inviable a medio y largo plazo.

La eliminación de la pobreza de las tres cuartas partes de la población mundial y la elevación del nivel de vida de esta población requiere un cuestionamiento profundo del actual sistema económico. No consiste sólo en un menor consumo de recursos, ni en una mayor eficiencia de los procesos  productivos, sino también en el desarrollo social y cultural de los pueblos y de las personas, en una mejor redistribución de la riqueza y de los recursos.

En este contexto, la primera premisa para un desarrollo sostenible a nivel global es la previa reducción de la opulencia y el despilfarro en los países desarrollados y una transformación de las estructuras económicas que conforman el orden mundial vigente.

Desde el Consejo de la Juventud de la España pensamos que se debe considerar el desarrollo sostenible como una estrategia de política aplicable y no como una mera declaración de intenciones. Hablar de desarrollo sostenible significa situarse ante una panorámica de mejora de la calidad de vida a escala global que, favoreciendo el desenvolvimiento endógeno de las comunidades humanas, sea acorde con la posibilidades de renovación de los recursos naturales y con la capacidad del sistema para absorber residuos, en un adecuado marco económico y tecnológico donde cada proyecto resulte viable y oportuno. Es decir, que se ecológicamente sano, socialmente justo y económicamente viable.

Siendo conscientes de esta situación, el CJE apuesta de forma decidida por el fomento de la participación de los y las jóvenes en la toma de decisiones sobre cuestiones relativas al medio ambiente y a la sostenibilidad, creando nuevos cauces para la intervención desde el inicio del proceso de elaboración de decisiones; y por el impulso y promoción del derecho a la educación ambiental. Además, las organizaciones juveniles estamos legitimadas para intervenir activamente en la aplicación de las normas jurídicas de protección de los intereses colectivos que representamos, siendo el desarrollo sostenible uno de esos intereses que hay que proteger.